19/8/13

Sardegna

Mar mar mar mar mar mar mar mar.
Mar calmo, mar revuelto, mar bravo, mar frío, mar templado, mar transparente, mar turbio, mar oscuro, mar verde, mar azul, mar esmeralda, mar salado.











17/6/13

Borrador

Tengo montones de entradas guardadas como borradores que seguro no serán nunca publicadas. Empezar algo y no acabarlo, ese podría ser el subtítulo de mi vida. Pasarse los días pensando que quiero escribir, y no hacerlo, que tengo que hacer esa carta de presentación, y no empezarla (y no enviarla), que voy a ir allí, y al final quedarme en casa pensando en lo que tengo que escribir, en lo que voy a enviar, en donde voy a ir.
Pasó el invierno, el más largo y frío de mi vida, y casi sin rastro está a punto de irse la primavera. Y este blog sigue vacío. Me está esperando, y yo también estoy esperando algo que no llega. Cada noche me convezco de eso de que si se si quiere se puede, y al día siguiente me vuelvo a caer en mi realidad de imposibilidades, y de que, al fin y al cabo, me da pereza este mundo.
Así que estamos llegamos a un nuevo verano-paréntesis, uno de tantos ya, un verano para reposar, tener calor, ver el mar, disfrutar, soñar y darme tiempo hasta que en septiembre el mundo me vuelva a engullir.


22/1/13

Nota, para que no pase de largo

En esta ciudad que dicen es de grises, hay colores en los murales, en la música del metro, en las tiendas de segunda mano, en nuestras pisadas. Pasan de largo con sus historias, las mismas que en cualquier lugar.

Podrían ser bolsas de basura cubiertas de nieve en la acera.

3/1/13

Un 3 de enero

Aterrizando en Irlanda, me había ido de mi país por un tiempo, al menos hasta julio. Gracias a eso, un año después puedo decir que me comunico en inglés, empiezo a hacerlo también en francés, vivo en mi propia casa, conozco nuevos lugares y personas (un montón más), lo he pasado tan bien como solía hacerlo antes (y he vuelto a tener esas resacas horrorosas), he podido dejar de pensar a ratos en todo lo que iba mal, he cumplido los terribles treinta sin darme cuenta y tengo unas amigas maravillosas a las que ese 3 de enero aún no conocía. 

Además, puedo medio tachar algo de mi lista,

No tener frío


16/12/12

Viaje de vuelta

Nunca había deseado tanto estar de vuelta. Había pasado demasiados años olvidando aquellos rostros, las voces que los acompañaban, esa casa que siempre le pareció maldita. Y ahora estaba pasando sus últimos días intentando volver allí, primero atravesando el frío en un tren, después buscando quien le acercara unos pocos kilómetros más, y por fin se encontraba en un viejo autobús renqueante por carreteras oscuras. Miraba a través del cristal, la mirada siempre fija. Le rodeaban muecas de angustia y tristeza, lágrimas. Silencio. No pensó en volver nunca, hoy era lo que más ansiaba.

No quedaría mucho combustible, esperaba que fuera el suficiente para que solo tuviese que andar un día. Desandar tanta distancia, la misma que había interpuesto entre ellos y que se le hacía su mayor enemiga junto con el tiempo, no sabía cuánto tiempo le quedaba. Andaría ese camino con la mirada fija en un punto que le guiaba. Ansiaba un hogar, el suyo.

Esos que ahora enmudecían y sollozaban, hacía no muchos días habían estado llenos de ira. El egoísmo se veía en los ojos, la desesperación, un enorme caos invadía cada rincón. Y tantos, tantos gritos. De quienes clamaban al cielo, de quienes sembraban el terror, de quienes revelaban profecías, todos de los que sentían dolor. Esos gritos y esa ira eran los que habían poblado la primera parte de su vida, de la que había huido con la misma desesperación. Ellos siempre habían estado en ese final, un final que nunca acababa de gritos, insultos, peleas, lloros, escondites, miedo, terror y dolor. El final de todo era un niño acurrucado debajo de una cama, con los oídos tapados e intentando no respirar, con la mirada fija en un pequeño halo de luz que traspasaba una rendija de la puerta.

Tenía la mirada fija, fija en esa luz. Fija en esa inmensa luz anaranjada que crecía imperceptiblemente cada hora. Esa luz que le estaba permitiendo volver a casa.

¿En qué estrella estará mi dulce corazón?

¿En qué estrella estará mi dulce corazón?