3/2/12
Un mes
Se que todo esto fue por París y también por Lola. De esa necesidad y de ese querer vivir en la ciudad de las luces como una bohemia más ha surgido este primer mes en una isla pequeña y mucho más acogedora.
Casi siento decirlo, pero no echo de menos nada (bueno, a tí sí), me adapto, se adaptan a mi y todo va como la seda. Y eso es algo que en mi caso, y viendo mis experiencias pasadas en casi cualquier ámbito, es casi como un milagro. Ni yo misma lo creo (y por eso aún cruzo los dedos por si se fuera a torcer), porque me gusta mi casa, me gustan los que me rodean, me gusta mi habitación, me gustan las cenas y mi vida aquí.
Vivo con personas encantadoras, que siempre usan palabras amables y divertidas conmigo. Además he conocido a gente de "nuestra tierra" con la que congenio perfectamente y nos lo pasamos muy bien. Me he enamorado del verde, de la lluvia, de ese sol bajo, del poni, de las pintas de Guinness, hasta de los cuervos. Y cada día un poco más de Dublin, una ciudad de esas que no dices que sea bonita porque lo esconde todo sutilmente para que vayas en su busca.
En cuanto al idioma... bueno, supongo que algo habré aprendido, al menos ya no me paso el tiempo pensando ¿como digo esto? y sale algo más natural, aunque sea de un "natural indio". Voy a ser positiva, seguro que estoy aprendiendo, pero ya me he dado cuenta de que esto va por días y depende de como te levantes de parlanchina. Poco a poco, aunque el tiempo para esto si que corra.
En definitiva, este tiempo solo puedo definirlo como lo harían aqui:
Casi siento decirlo, pero no echo de menos nada (bueno, a tí sí), me adapto, se adaptan a mi y todo va como la seda. Y eso es algo que en mi caso, y viendo mis experiencias pasadas en casi cualquier ámbito, es casi como un milagro. Ni yo misma lo creo (y por eso aún cruzo los dedos por si se fuera a torcer), porque me gusta mi casa, me gustan los que me rodean, me gusta mi habitación, me gustan las cenas y mi vida aquí.
Vivo con personas encantadoras, que siempre usan palabras amables y divertidas conmigo. Además he conocido a gente de "nuestra tierra" con la que congenio perfectamente y nos lo pasamos muy bien. Me he enamorado del verde, de la lluvia, de ese sol bajo, del poni, de las pintas de Guinness, hasta de los cuervos. Y cada día un poco más de Dublin, una ciudad de esas que no dices que sea bonita porque lo esconde todo sutilmente para que vayas en su busca.
En cuanto al idioma... bueno, supongo que algo habré aprendido, al menos ya no me paso el tiempo pensando ¿como digo esto? y sale algo más natural, aunque sea de un "natural indio". Voy a ser positiva, seguro que estoy aprendiendo, pero ya me he dado cuenta de que esto va por días y depende de como te levantes de parlanchina. Poco a poco, aunque el tiempo para esto si que corra.
En definitiva, este tiempo solo puedo definirlo como lo harían aqui:
Lovely, absolutely lovely
25/1/12
13/1/12
4/1/12
Primer día en Fairyhouse road
Nervios solo por el peso de la maleta, por si llego con tiempo, por si llevo todo lo que necesito... no me da tiempo a pensar en como será al llegar aquí. Y después de horas de facturar, esperar, colocar maletas, volar... vamos aterrizando entre turbulencias por el fuerte viento. Entre el hueco que me deja el ala del avión voy viendo abajo la costa, las fuertes olas, el mar verde, la tierra verde.
Voy pasando por pasillos y leo carteles para ir acercándome a mi primer destino, cojo mis cosas entre excusesmes y me acerco al fin a la salida. Sonrisilla ¿ahora se me ocurre pensar como será, si los reconoceré? No hace falta, ellas me ven, me abrazan y nos damos dos besos (como en España). Las primeras frases, preguntas, comentarios, subimos, bajamos apresuradas. En el coche la primera metedura de pata típica de principiante ¡me voy a subir por el lado del conductor! No pasa nada, "I drive!" y todo perfecto. Hablamos (como puedo) todo el camino, y me derrito por la calefacción del asiento. Fuera empieza a llover y poco antes había aterrizado con sol. Y llegamos a Fairyhouse road, con sus casitas bajas de cuento, la humedad en la hierba y los adornos navideños en las puertas.
He comido bien, me he reido mucho con las niñas, me han preguntado montones de cosas y yo me he defendido lo mejor posible. Hemos visto pingüinos, he colocado las pocas cosas que he traido, les he dado unos regalitos y me han dado las gracias con abrazos, han encendido las luces de los árboles, he contestado a mensajes y visto a los de España. Y ahora me caigo de sueño pero hasta se me ha pasado el dolor de cabeza.
Creo que esto puede gustarme mucho, aunque el viento aún está soplando fuera.
Voy pasando por pasillos y leo carteles para ir acercándome a mi primer destino, cojo mis cosas entre excusesmes y me acerco al fin a la salida. Sonrisilla ¿ahora se me ocurre pensar como será, si los reconoceré? No hace falta, ellas me ven, me abrazan y nos damos dos besos (como en España). Las primeras frases, preguntas, comentarios, subimos, bajamos apresuradas. En el coche la primera metedura de pata típica de principiante ¡me voy a subir por el lado del conductor! No pasa nada, "I drive!" y todo perfecto. Hablamos (como puedo) todo el camino, y me derrito por la calefacción del asiento. Fuera empieza a llover y poco antes había aterrizado con sol. Y llegamos a Fairyhouse road, con sus casitas bajas de cuento, la humedad en la hierba y los adornos navideños en las puertas.
He comido bien, me he reido mucho con las niñas, me han preguntado montones de cosas y yo me he defendido lo mejor posible. Hemos visto pingüinos, he colocado las pocas cosas que he traido, les he dado unos regalitos y me han dado las gracias con abrazos, han encendido las luces de los árboles, he contestado a mensajes y visto a los de España. Y ahora me caigo de sueño pero hasta se me ha pasado el dolor de cabeza.
Creo que esto puede gustarme mucho, aunque el viento aún está soplando fuera.
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¿En qué estrella estará mi dulce corazón?
